Honor a quien honor merece.

En estos tiempos de pandemia no todo es negativo ya que afortunadamente al parecer, la creatividad también se ha hecho viral.

Llevo ya algunos semestres dando clases en la carrera de Comunicación de la Universidad Anahuac de Cancún. Impartiendo las materias de producción de material audiovisual, planeación de medios publicitarios y mi favorita, fotografía.

La universidad cuenta con un centro de medios muy completo, equipado con tecnología de punta y un amplio estudio que ya lo quisiera cualquier fotógrafo profesional.

Pero desde el pasado mes de marzo debido a las medidas de distanciamiento social, los alumnos han tenido que conectarse a las clases de manera virtual, lo cual representa un gran reto para la enseñanza y para el aprendizaje del uso de los equipos fotográficos.
Así que todos hicieron un gran esfuerzo por entender las bases del funcionamiento de la luz y de las cámaras e incluso algunos decidieron utilizar sus celulares en sustitución a la cámara reflex así como todo lo que encontraron en casa para solucionar la parte técnica de la fotografía, como la iluminación, el montaje del set y los props, para enfocarnos en la otra mitad que hace a los grandes artistas: LA CREATIVIDAD.

Es un honor compartir en este espacio algunos de los trabajos de mis alumnos y sobretodo el “detrás de cámaras”, que nos da una lección a todos los fotógrafos de cómo la mente creativa puede superar cualquier reto y lograr resultados sorprendentes.

¡Muchas felicidades chavos!

La tecnología no siempre es mejor…

Como muchos, me declaro fan de los avances tecnológicos.
Siempre he buscado trabajar de la mano con la tecnología en lo que a mi campo de acción se refiere.

Pero en el caso de la fotografía en especial, ha sido un paso muy duro de dar puesto que a fines del siglo pasado los métodos análogos ya brindaban una excelente calidad tanto en la toma fotográfica como en la impresión.

Fue en 1975 y los siguientes 20 años que surge la era (y la transición) digital en la captura de imágenes fotográficas, y pasamos de comprar rollos en los años 80´s, decidiendo el ASA, si íbamos a tomar fotografías en color o en blanco y negro, el balance de blancos que pensábamos utilizar (si era rollo para luz de tungsteno o luz de día) entre otras; a comprar tarjetas de almacenamiento y decidir todo lo demás en la cámara.
De rollos de 12, 24 o 36 impresiones al almacenamiento de archivos en la tarjeta digital.
Recuerdo regresar de viaje con 30 o 40 rollos fotográficos que tardarían de 10 a 15 días en el proceso de revelado en el laboratorio, para poder ver hasta entonces los resultados…

Creo que fue un gran avance tecnológico en términos prácticos y comerciales ya que dejamos de preocuparnos por el costo de la película fotográfica.

Pero a cambio, la calidad de las primeras fotografías digitales era demasiado pobre.
Y en cuanto a impresión de fotografía de arte, después del método de sublimación de la fotografía análoga, la impresión con inyección de tinta quedaba muy mal parada.

La otra opción era escanear los negativos o diapositivas en un scanner de tambor pero también resultaba demasiado caro.

Afortunadamente después de algunos años la tecnología recuperó el tramo perdido en el salto y empezaron a salir combinaciones de papel (como el algodón y el metálico) combinados con pigmentos naturales y métodos de sublimación que aseguraban la permanencia del color. Obteniendo resultados impresionantemente realistas. Y garantizando la impresión por mas de 200 años. ¡Ahora sí!.

Te invito a conocer mi colección de cuadros fotográficos tipo Fine Art, impresos en papel fotográfico con acabado de acrílico, firmados y numerados.

Visita www.paulcamhi.com

El nacimiento de una marca y un branding a nivel mundial.

Todo empezó en el verano de 2011 con la llamada de un buen amigo para alcanzarlo a comer en un restaurante del centro de la ciudad.

Al llegar, estaba él con su futuro socio planeado la unión de dos empresas.
Tenían casi todo listo, pero necesitaban un nuevo “frente”, una marca que englobara los servicios de venta de tours en todo el país y la venta de certificados vacacionales de primera calidad a precios muy accesibles. Una marca que promoviera el turismo en México, mostrando la belleza de nuestros destinos.

La infraestructura ya estaba en crecimiento puesto que cada una de las partes ya operaba con éxito. Pero la unión de las dos empresas necesitaba un paraguas que las englobara, bajo una firma que tuviese un logotipo muy poderoso y la creación de un branding que le diera promoción y reconocimiento a nivel mundial.

Esa era mi misión.

La siguiente reunión fue una comida social con un grupo de amigos donde empezó la tormenta de ideas…
De pronto, después de varias combinaciones (una que otra cerveza) y varios nombres al aire, surgió la que todos estábamos esperando:

GoMéxico.
¡Genial! “Busca el dominio para ver si está disponible” me dijo.

En ese momento entré a godaddy lo encontré disponible, lo compramos con su tarjeta y se comenzó a materializar el sueño. Empezó la carrera.
El siguiente paso fue diseñar un logotipo muy atractivo así como una imagen corporativa para aplicar en todas las locaciones que se fueran abriendo en los principales aeropuertos de la República Mexicana. 
Simultáneamente me acerqué a un gran abogado de marcas para realizar el registro. Nos salvó el hecho de que veinte años atrás había sido autorizado el registro del nombre que el anterior dueño había dejado vencer. El antecedente nos permitió registrar la marca y diseño de GoMéxico.

Al día de hoy casi 10 años después, estamos en los principales aeropuertos de México así como en locaciones en Cancún, Playa del Carmen y Tulúm.

Para mí ha sido un gran viaje, un continuo aprendizaje y un gran crecimiento profesional.

Es un honor colaborar con empresarios que no conocen la frase “no se puede” y sobretodo que piensan y actúan en grande.

Piensa en grande | Actúa en grande.   Seguramente tendrás éxito.

Es un placer.